Desde el momento en que planifiqué mi viaje a Oaxaca y vi todos los atractivos que este destino ofrecía supe que sería un lugar muy especial ¡Y estaba en lo correcto!

Por su riqueza cultural y natural Oaxaca se convirtió en uno de mis estados preferidos. Playas, sierra, zonas arqueológicas, una gastronomía exquisita, mucho folklore y color, lo tiene todo.

Con tanto que ver y hacer es importantísimo organizar tu tiempo. En base a mi experiencia te comparto un itinerario de 3 días con los imperdibles de la Ciudad de Oaxaca y sus alrededores.

Día 1:

Arranca el día con un delicioso desayuno en el Mercado 20 de Noviembre, uno de los lugares más visitados en Oaxaca, donde encontraras algunas de las comidas oaxaqueñas más sobresalientes como tlayudas, mole, quesillo, tasajo y mucho más. Según que tanto comas puedes gastar entre $30 y $100 pesos.

Una vez con el estómago lleno es momento de seguir con la travesía. Dirígete a la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción donde todos días a las 10:00 am sale el Free Walking Tour, como su nombre lo indica este tour es completamente gratuito y recorre el Centro Histórico caminando.

Los grupos se dividen por idiomas y no es necesario reservar antes. Esta es la oportunidad perfecta para conocer un poco de la historia de Oaxaca e irse familiarizando con sus calles y otros sitios de interés como el Zócalo, el Templo de Santo Domingo de Guzmán y el Museo de las culturas.

 Este tour guiado no te da tiempo para entrar a todos los lugares que ves en el recorrido, sin embargo te ayuda a saber a dónde querrás volver más tarde. Elizabeth fue nuestra guía y entre las paradas nos iba dando recomendaciones de la ciudad, sobre todo sobre dónde comer.

El recorrido terminó justo a mediodía, lo que nos dio tiempo de descansar un poco antes de tomar nuestro paseo a Monte Albán, una de las zonas arqueológicas más visitadas de México. En Oaxaca conseguir tours es muy sencillo, a cada paso que das hay alguien ofreciéndolos.

En nuestro caso nos topamos con Lucy de la agencia Lescas Co. Quien nos ofreció el transporte de las 12:30 p.m. por $70 pesos por persona, la van salió puntual y en 30 minutos ya estábamos en Monte Albán, con la opción de quedarnos 2 o 3 horas, tiempo suficiente para explorar cada rincón y llevarnos la foto del recuerdo.

Aquí te sugiero usar mucho bloqueador ya que casi no hay sombra y un sombrero, si no llevas puedes adquirir uno en la entrada, son mucho más económicos que comprarlos en el Centro Histórico y son absolutamente iguales.

Estábamos tan llenos del desayuno que omitimos la comida, de igual forma pudieras llevar algún snack o comer algo rápido si te diera hambre.

Una vez de regreso en la Ciudad de Oaxaca nos trasladamos inmediatamente al Jardín Etnobotánica de Oaxaca para alcanzar el último tour en español del día, el cual se realiza a las 5:00 p.m., el costo es de $50 pesos.

Había visto imágenes del jardín en Instagram en más de una ocasión por lo que era una de mis prioridades. Todo el lugar es fascinante y vale completamente la pena incluirlo a tu visita.

Posterior a ello seguimos recorriendo las calles, esta vez con más calma ya que no había horarios que cumplir. Ya al caer la noche fuimos a cenar a uno de los puestos en la calle, todo riquísimo y muy económico. La mejor manera de terminar el día.

Dia 2:

Al día siguiente nos levantamos para desayunar en uno de los muchos puestos ambulantes en el zócalo para probar por primera vez las famosas tortas de tamal ¡No puedo creer lo riquísimas que son! Tuvimos suerte de toparnos con un vendedor que tenía un pan súper doradito y crujiente. También ofrecía chocolate y atole. Por una torta con tamal de mole y un atole pagué $28 pesos.

Después nos dirigimos al punto de encuentro para arrancar nuestro tour del día. Se trata de un paseo por los alrededores de la Ciudad de Oaxaca, los más emblemáticos y consta desde las 10:00 a.m. hasta las 7:00 p.m. Los precios varían según quien te lo ofrezca, por lo que vimos el rango va entre los $150 y $250 pesos más las entradas y comida, nosotros pagamos $180 pesos, repetimos con Lescas Tours.

La primera parada fue el Árbol del Tule, el árbol con el tronco más grande del mundo. El costo de acceso es de $10 pesos y ahí puedes solicitar a un niño guía que te muestren las figuras escondidas que podrás descifrar con mucha imaginación. Ellos trabajan por propina.

Continuamos hacia Teotitlan del Valle donde visitamos un taller artesanal de elaboración de tapetes y nos enseñan todo sobre el proceso, desde como tiñen la lana hasta mostrarnos productos terminados.

El tercer punto es una fábrica de Mezcal donde no solo aprenderás paso a paso toda su elaboración, sino que también podrás degustar varios tipos de mezcales y cremas.

Antes de continuar hacemos una parada en un restaurante buffet para comer, el costo es de $150 pesos (No incluye bebida) y puedes probar toda la comida regional que ofrece, yo aproveche para comer mucha carne enchilada y tasajo. Si no quieres pagar el buffet puedes llevar tu lunch y merendar en un área al exterior del restaurante.

Más tarde avanzamos hacia Mitla, la segunda zona arqueológica más importante. Su costo de entrada es de $75 pesos. Al ingresar el guía nos cuenta un poco su historia, sus colores y arquitectura. Un sitio como ningún otro y súper interesante. Aquí cuentas con tiempo libre para explorar el lugar y visitar el pasillo de artesanías.

Y para cerrar con broche de oro seguimos hacia Hierve El Agua, uno de los principales atractivos. El pago es de $60 pesos, el cual se divido entre los pueblos mancomunados. Se da tiempo para recorrer el área, puedes visitar el pie de la cascada petrificada, conocer sus ojos de agua o meterte a nadar.

Al regresar solo nos quedaba dar un pequeño paseo, tomar mezcal en un bar e ir a disfrutar unos taquitos de lechón en “El Lechoncito de Oro” antes de partir a descansar después de un largo día.

Dia 3:

En la mañana regresamos al Mercado 20 de Noviembre para desayunar -podría comer ahí todos los días – En esta ocasión comimos en un puesto distinto y probamos otros platillos y variaciones.

Volvimos a dar una vuelta por el Centro Histórico, no importa cuántas veces lo hagas, las calles de la Ciudad de Oaxaca tienen vida, según la hora y el día se va transformando, siempre encontrarás algo distinto.

Llegamos hasta el Templo de Santo Domingo de Guzmán donde para nuestra suerte se estaba efectuando una boda y según lo que nos dijo la guía esto significaba que habría una Calenda, una tradición llena de fiesta y color con bailes, música, títeres gigantes, pirotecnia y hasta regalos. Esperamos hasta que la boda terminará para presenciar esta costumbre, nos unimos a la celebramos como por cuatro cuadras hasta que los novios se fueron ¡Es algo padrísimo y súper divertido!

Para refrescarnos entre las caminatas probamos bebidas típicas como el téjate y el agua de chilacayota. A la hora dela comida fuimos a probar el famoso Caldo de Piedra, una comida prehispánica de origen Chinanteco que se elabora con piedras al rojo vivo ¡Toda una experiencia! El cocinero te explica sobre su origen y preparación mientras ves todo el proceso. Sin duda es todo un arte.

Seguimos recorriendo las calles una y otra vez.  Cada vez había más cosas por ver. Por ser fin de semana ese día estaba muy concurrido, había varias calendas, música en vivo en cada esquina, bailes, presentaciones artísticas, diferentes shows, varios puestos.

El tiempo pasó rápido entre tantas actividades y el día terminó, solo faltaba una última cena antes de despedirse de la ciudad con el anhelo de volver pronto.

¿Qué incluirías en tu visita a la Ciudad de Oaxaca?